Odio a Scott Card (Final)

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La peli

La novela había sido calificada de “imposible de filmar” debido a su fuerte carga de monólogo interior.

Sin embargo Summit Entertainment y los estudios Lionsgate se atrevieron a materializar la historia, autorización del autor mediante, en el año 2013. En el guión se fusionaron elementos de “El Juego de Ender” y de la novela perteneciente a la saga paralela de Las Sombras, “La Sombra de Ender”. Y aunque el resultado no podría calificarse de perfecto y la cinta no logra convertirse precisamente en filme de culto, justo es decir que resultó una aceptable puesta en escena de una historia bien difícil de recrear.

Las edades de los actores que juegan los roles protagónicos no eran adecuadas, sin embargo hubiera sido difícil mostrar un niño de seis años con la elevada madurez que el Ender literario y sus coprotagonistas, Peter y Valentine Wiggin, Julian Delphiki y Petra Arkanian, despliegan en la obra. Además de que la recreación del peligro y la indefensión a que es sometido el niño soldado posiblemente hubieran sido demasiado fuertes para un actor de menos de quince años.

“Mi libro ya está presente en la mente de cada lector. Esta es la película de Gavin Hood” alegó el escritor cuando vio algunos cortes, dejando muy claro que apreciaba el esfuerzo y la calidad de la puesta en escena, pero que su novela era independiente, el original indiscutible.

Orson Scott Card

Y sigue la saga

«La Voz de los Muertos” (1986), continuación de la Saga de Ender, obtuvo igualmente los premios Hugo, Nebula y Locus, convirtiéndose Scott Card en el primer autor en obtener por dos años consecutivos dichos lauros.

Es una historia considerablemente distinta de la que le precede, más introspectiva, lenta, menos centrada en desafíos juveniles y más en cuestiones éticas profundas y dilemas familiares, lo cual no está dado solamente por el hecho de que Andrew Wiggin, ya adulto y convertido en Portavoz de los Muertos, no es el niño soldado que conocemos de la primera historia.

En esta entrega los hermanos Wiggin son convocados a la colonia Lusitania, donde un asesinato ritual por completo incomprensible a inaceptable en una comunidad mixta donde conviven seres humanos y alienígenas, desencadena un drama que amenaza con afectar a toda la Humanidad.  Podría decirse que “El juego…” es una novela adolescente pero “La Voz…” es un desafío adulto y universal.

Otras novelas de esta saga son “Ender en el exilio”, “Guerra de regalos”, “Ender el Xenocida” y cierra con “Los hijos de la mente”.

Repercusiones y sombras

Una saga paralela, denominada popularmente Saga de las Sombras de Ender, abarca “La sombra de Ender”, “La sombra del Hegemón”, “Marionetas de la Sombra”, “La sombra del Gigante” y “Sombras en fuga”.

Todas hilan las historias de los compañeros de Ender en la Escuela de Batalla, de sus hermanos los maquiavélicos Peter y Valentine, y de una tierra en peligro permanente de anarquía y caos guerrerista. En esta saga la política humana, la genética, la religión y la ética tienen un tratamiento destacado, aunque por momentos el discurso sucumbe a un exceso de ingenuidad política y la tendencia americanista de muchos autores.

Como precuelas de estas sagas están las dos novelas de la Guerra Fórmica “La Tierra desprevenida” y “La Tierra en llamas”, donde se perfila el personaje Mazer Rackhan, héroe de la primera ofensiva insectora y posteriormente entrenador de Ender, y las tensas relaciones entre los gobiernos humanos ante una guerra que amenaza más que a la preponderancia de una u otra alineación política o empresarial y el ego nacionalista, a la supervivencia de toda la especie.

Críticas y aplausos

En su momento la crítica se preocupó por la aparente concesión que hacía Scott Card al mercado, dejando de lado el tratamiento temático presente en dos novelas tan monumentales como “Maestro cantor” y “Esperanza del venado”, haciendo de algún modo menos enrevesado y parsimonioso el crecimiento de su héroe y dando mayor envergadura a la acción en sí.

El escritor y crítico Norman Spinrad ha comparado la aparición de “El Juego de Ender” al surgimiento de las historias sobre Valentine y Majipoor escritas por Robert Silverberg, de mucha menor entidad que su anterior obra pero con una clara voluntad de alcanzar el éxito popular.

Además Spinrad califica a Ender como un héroe autofabricado, perfecto y capaz aún desde la infancia de solucionar todos los desafíos intelectuales y sociales que se le plantean, aún a costa de su propia humanidad, mientras que el Ansset de “Maestro…” y la Asineth de “Esperanza…” tienen que realizar un largo y difícil viaje hacia la edad adulta, la sabiduría y la madurez, antes de empezar a cambiar el mundo que les rodea.

Según Miquel Barceló, en las notas a pie de presentación en la edición de Gigamesh de “Maestro cantor”:

“Ender, a pesar del sentimiento de culpa por su genocidio, está, en cierta forma, por encima del bien y del mal y se presenta como un demiurgo capaz de solucionar todos los problemas de los demás. No ocurre así como los protagonistas de Maestro Cantor o de Hart´s Hope. En estas novelas vemos evidentemente como la formación sentimental y humana de unos niños se traduce en su evolución como personas, en su maduración y crecimiento moral y emocional. Y ésta es la síntesis de lo que un lector tiene derecho a esperar: percibir que los personajes de las novelas “viven” sus experiencias y son modificados por ellas, al igual que nos ocurre en la vida de cada día a cada uno de nosotros.

Miquel Barceló

El mismo Spinrad alega:

«En Hart´s Hope y Maestro Cantor, Card demuestra ampliamente que comprende el significado profundo del relato del héroe arquetípico y que puede comunicarlo al lector con fuerza y claridad (…) ¿Y por qué estas últimas obras [El Juego de Ender y La Voz de los Muertos] le han proporcionado el nivel de ventas, los premios y los lectores que le fueron negados tras obras artísticas y moralmente superiores como Hart´s Hope y Maestro Cantor?». Esa es una buena pregunta…”

Norman Spinrad

En 1987 Norteamérica redescubre a Scott Card, con la reedición de “Maestro Cantor” la publicación de “Wyrms” y el inicio de una nueva obra de fantasía: The Tales of Alvin Maker II, prevista como una serie de siete libros en los que se recrea el pasado de unos Estados Unidos alternativos en los que predomina la magia y se reconstruye el folklore norteamericano.

Paralelamente surge la Saga del Retorno, de excelente factura, pero a la que muchos detractores (y otros no tan detractores pero sí excelentes lectores y críticos) han calificado de refrito sobregirado del Libro del Mormón, algo perfectamente posible como podemos ver si nos enfrentamos a la lectura simultánea de ambas obras.

Justo es decir que la calidad narrativa de la Saga del Retorno supera con creces la del Libro del Mormón, así que me quedo con la primera, al fin y al cabo las versiones bien desplegadas y con calidad narrativa de escrituras religiosas son permitidas en la ciencia ficción y constituyen una más de las vertientes temáticas del género.

En fin: lo odio porque lo admiro

Sin ser panfletario ni perder el toque, danzando en el peligroso borde que coloca a su obra cerca del rechazo de algunos sectores del público,

Scott Card provee a los lectores de historias entre la ciencia ficción futurista, postapocalíptica y en la cuerda de los éxodos planetarios, y fantástica, desde la medieval “Hart’s Hope” y la ucrónica Saga de Alvin Maker hasta la fantasía cotidiana  visible en “Calle de Magia” y “El cuerpo de la casa”, demostrando con una extensa obra literaria de calidad que es posible mantener al lector fiel a un escritor, aun cuando ese lector en específico tenga deseos de vez en cuando de agarrar al autor por el cuello a causa de ciertos criterios que esgrime.

Hago una extensiva recomendación a leer a Orson Scott Card.

Personalmente recomiendo, a quienes lo puedan encontrar en la edición de bolsillo de Plaza&Janes, la serie de cuentos “La gente del Margen”. Acérquense con cuidado, elevando su nivel de tolerancia a la manipulación teológica y tratando de no prestar demasiada atención a las declaraciones del autor en algunos medios.

Pero no dejen de acercarse, aunque a veces le odien un poquito.

3 comentarios

  1. Cierto que este autor provoca sentimientos encontrados, pero al final se respeta. Es capaz de decir lo que piensa y dejarte espacio para que difieras.
    Mi favorita es «La Voz de los Muertos» coincido con que es «un desafío adulto y universal» como dices. La profesión en sí me recuerda un poco la antigua faceta de los pintores que visitaban a los moribundos para hacer el retrato antes de su fallecimiento y que la familia los recordara.
    Hablo de la época antes de la fotografía, en la que el retratista tenia que hablar con la familia para empaparse de los sentimientos que albergaban sobre el retratado y sobre todo como querían recordarlo. Esta es la versión real, gráfica e hipócrita del pasado de uno que se dedique a ser la voz de los muertos 🐾

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